Aprender a delagar

Delegar responsabilidades: una acción clave para tu negocio

Si eres emprendedor/a y tienes una empresa, seguro que en algún momento te has planteado delegar responsabilidades. Es un punto difícil, pues sabemos el esfuerzo y dedicación que conlleva la creación de una empresa o marca personal. Esto deriva en tener una obligación impuesta por uno mismo a revisar, controlar y saber absolutamente todo lo que pasa en tu negocio. Dicho de otra forma, asumes toda la responsabilidad de lo que pasa.

Como todo, tiene su parte positiva y su parte negativa. Si tú eres la persona encargada de todas las áreas de tu negocio, todo lo que pase dependerá de ti, ya sea bueno o malo. De este modo, todos los éxitos serán atribuibles a tu persona, pero también todas las frustraciones. Si eres una persona extremadamente perfeccionista, delegar funciones puede ser un proceso muy complicado, ya que, seguramente, tiendes a pensar que nadie puede hacerlo mejor que tú.

Sentimos decirte que te equivocas, pues aprender a delegar tiene múltiples beneficios para ti, pero también para tu negocio. En el post de hoy te facilitamos los pasos para que lo hagas lo mejor posible y le des a tu empresa la oportunidad de crecer. Allá vamos:

Saber qué puedes delegar y qué no

En todo negocio hay unas áreas más sencillas de delegar que otras. Identifica aquellas que consideres que podrían aportar un valor añadido a tu empresa si fueran gestionadas por otra persona. Para saber qué tareas puedes delegar, te recomendamos echarle un vistazo a las seis Ts de Jenny Blake:

  1. Tiny: tareas pequeñas, como la gestión del calendario.
  2. Tedious: tareas pesadas, normalmente relacionadas con el área de administración.
  3. Time-consuming: tareas que consumen mucho tiempo, como la atención al cliente.
  4. Teachable: tareas que puedes enseñar a un empleado de forma sencilla.
  5. Terribles: terribles para ti, pero quizás no para otros. Por ejemplo, el área de marketing y publicidad puede ser una tarea complicada para ti, pero perfecta para un experto en la materia (como nosotros ✌️).
  6. Time- sensitive: tareas en función del tiempo que tengas. Con esto nos referimos a todas aquellas que tienes pendientes desde hace meses porque realmente no hay tiempo material para ellas.

Encontrar a la persona idónea

Una vez tengas claro el primer paso (el más complicado), llega el momento de ponerse manos a la obra para encontrar a aquel perfil o perfiles que van a echarte un cable con tu negocio. Para ello, te recomendamos dos cosas: paciencia y confianza.

Lo primero que debes tener claro es que no hay dos personas iguales y, por tanto, nadie será igual que tú. Para escoger al candidato ideal, analiza sus debilidades y fortalezas y, una vez tomes la decisión, no dudes. Tener claro qué estás buscando es la clave para encontrarlo.

Transmite al candidato qué esperas de él

Dejar claro desde un principio cuáles van a ser las funciones de la persona elegida y qué es lo que esperas de ella es esencial, tanto para ti como para ella. Esto evitará posibles sorpresas desagradables y malentendidos. Es importante que la persona en la que delegues se sienta motivada y comparta los mismos valores que tú, pero eso no implica que debáis ser iguales, sino complementarios.

Recuerda: has delegado

Lo recordamos porque a veces se olvida. Si has tomado la decisión de delegar, sea por el motivo que sea, hazlo. No supervises absolutamente todo lo que hace la otra persona. Eso podría derivar en una falta de confianza de ella hacia ti, ya que percibirá que tu confianza en ella es nula. Está bien dar directrices claras y analizar resultados, pero no hacer la tarea dos veces.

Hasta aquí nuestros consejos para aprender a delegar. Te recomendamos que lo hagas si sientes que algo se te escapa, que no llegas o estás saturado/a. Lo agradecerás antes de lo que crees.

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